Un 20 de junio de 1986, el Club Deportivo Argentino inauguraba el Estadio Monte Maíz, que posteriormente se le impuso el nombre de su principal mentor y motivador, el entonces presidente Modesto Marrone. Ese soleado 20 de junio, se realizó un gran acto multitudinario que contó con la presencia del gobernador Eduardo Angeloz y como broche de oro, el equipo de River Plate, con figuras que luego alcanzaron trascendencia internacional.
El periodista deportivo Gabriel Bondi, dialogó con Modesto Marrone, para que cuente las vivencias de esa jornada inolvidable y sobre su propia historia pintada de azul y blanco que atravesó su vida:
"En línea general, yo ya estoy contando 88, y teniendo 12 años ya empecé a conectarme con una participación en Baby Fútbol, estoy hablando de 1950. Después, como en todas las cosas aparecí en una comisión directiva, era muy joven, siendo secretario estuve tres años allí, y también tuvimos comisión de fiestas en ese tiempo, por allá, por los años 60 y tantos.
En alguna medida, la comisión de fiestas era importante porque a nivel de espectáculos, nosotros hemos tenido la suerte y nos atrevimos a traer Sandro, cuando Sandro era lo más, fue el 20 de febrero del año 1981, trajimos a Sandro cuando estaba en plenitud, y como eso se trajeron muchos números, que también los han traído gente, no solamente de Monte Maíz y de Argentino, sino también lo sé, que casi todos los clubes que han estado, que están en Beccar, en alguna medida están muy bien plantados.
Entonces, a partir de ahí había una vieja idea de hacer una cancha nueva, en realidad siempre estaba lógicamente, la toma de decisión de algo y siempre es lo que cuesta más, y aparte de esto, porque nunca tuvimos el dinero para ejecutar eso. A partir de 1980 compramos dos lotes al señor Pipino y a un cuñado de él, en total llegamos a unas seis hectáreas y fracción. De ahí comenzamos el desarrollo, supuestamente del proyecto de más que un estadio, en principio una cancha dentro de un complejo deportivo. Después, con el tiempo fuimos cambiando y a esa cancha la hemos convertido en estadio, porque se le pusieron cosas como las cabinas de transmisión, en aquel tiempo, 40 años atrás, las plateas que hoy todavía están sin romperse ninguna de las 504 plateas que tiene esa obra. Así que en línea general fue un poco así".
Modesto, contanos cómo empezaron a construirlo el estadio. Es cierto que ponían una luz a la noche, ¿Iba toda la gente a trabajar? ¿Dejaban su trabajo particular e iban a laburar al club?
"En realidad es así, tal como lo preguntás vos, supuestamente esto comenzó por un grupo que éramos 8, 10, 12, y ahí empezamos a trabajar. Eso fue concentrando a mayor cantidad de gente. Tal es así que el grupo terminó entre 120 a 150 personas que iban los domingos. Y entonces, como no había trabajo para todos, estaba un grupo de mujeres que nos iban a cebar mates y nos llevaban torta, con eso te das una idea de la condición de entusiasmo que había. Hasta es difícil contarlo porque eso se hizo sin plata, sin dinero, sin planos, hemos copiado muchas cosas, hemos tenido planos de como se hizo el Chateau Carreras. El campo de juego tiene 100 por 68 metros, la misma medida que tenía el Chateau en aquel tiempo. Tuvimos la concreción de las plateas, ahí encontramos a un señor maravilloso, Tito Suárez, que era un personaje muy particular, vivía en Villa María, y él hizo las 4.975 plateas en Villa María, y también la 8.000 que se hicieron en Cosquín. Así que fíjate vos si tenía experiencia en este tema".
Recordás cuál fue el último partido que se jugó en la cancha vieja?
"El último partido que se jugó fue con Lambert, salimos uno a uno, y por ese resultado nosotros no pudimos clasificar. eso fue en el año 1984, el mes no lo recuerdo con exactitud, pero recuerdo con exactitud la cantidad de boletas que cortamos 2.118 entradas"
Que memoria que tenés!, te admiro realmente.
"Lo que pasa es que por ahí algunas cosas se repiten y se recuerdan a través de su repetición. Después jugamos en el año 85, como local en cancha de Lambert varios partidos y recién después del 20 de junio del 86, fecha de inauguración del estadio, automáticamente ahí ya empezamos a jugar en nuestro campo"
Con qué equipo debutaron en el nuevo estadio?
Jugamos con River Plate. River estaba contratado ya con cuatro meses de anticipación, la primera división. Pero las cosas se dieron de este modo, River ese año sale campeón prácticamente en esa fecha, los primeros días de junio, y se vió obligado, por los contratos que tenían y la participación de torneos internacionales, que en alguna medida no pudieron venir. Entonces ahí automáticamente tuvimos que arreglar por la opción que ellos nos presentaban, era River Plate en tercera división, del cual había ya algunos jugadores que podemos citar hoy, algunos llegaron a ser con una condición internacional muy grande, como el caso del Oájaro Canigia, Pedrito Troglio, el pájaro con 18 años, Cuchunchogluo vino también".
Modesto, y como presidente ¿cuál fue el primer el año que vos asumiste como presidente en Argentino?
"Como presidente yo estuve desde el 18 de julio de 1976 hasta el 95. Yo venía de una comisión de obras que hicimos, así que en total de dirigencia podríamos decir que estuve como 30 años más o menos. Hay algo para remarcar, que tiene una significación, a veces unos le dan, otros no, el caso puntual de un partido internacional con Bielorrusia, el 10 de febrero de 1993. Automáticamente Bielorrusia había quedado libre de la Unión Soviética en el año 89, cuando prácticamente queda desarmada, por decirlo. En una gira que hizo en Argentina y a través de una gente muy amiga, me hice cargo de ese tema y los contratamos".
Qué significa para tu persona, que la institución haya decidido que lleve tu nombre el estadio que antes se llamaba Monte Maí y ahora lleva el nombre tuyo? ¿Qué significa para vos?
Mirá, es muy difícil hablar de uno mismo. Lo que significa es lo siguiente, es nada más que el propósito cuando están las realizaciones y con un propósito así tan loco como el que tuvimos y la forma que se hizo. Tuvimos la enorme suerte, primero para que esto lo hagamos más complicado todavía. Encontré una frase que encerraba todo esto, que decía: las grandes obras de las instituciones, las sueñan los santos locos, las hacen los luchadores natos, las disfrutan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos. En ese marco, en cinco renglones, ocurrió todo. De entrada éramos las 150 personas que iban a trabajar al complejo.
Cómo hicieron esto?, mientras en Buenos Aires se estaban cerrando clubes.
"Hicimos un club así de este modo, sin dinero de la provincia, porque la provincia luego fue quien nos ofreció los postes para la iluminación, después por supuesto los mandaron. Trabajamos, nos disfrazábamos de albañil para trabajar para hacer eso, y nos divertíamos trabajando. Un poco de eso fue porque, en alguna medida terminábamos agotados, pero nadie se fijaba, ahí había algo como que la palabra o el concepto de lo imposible no existía. Todo eso se generó con una fortaleza que yo por ahí escucho decir, no, esto no se puede hacer. A veces tenemos que darnos cuenta de que sí, que lo que no está hecho debemos construirlo. Y ahí está el tema de cómo agrupar. Y ahí, a lo mejor la pregunta que vos hiciste, ¿qué se siente? Se siente que junto con un grupo que se armó, que fue maravilloso, porque cada uno tenía su rol, y dejaba el cuero para hacerlo y que salga todo eso así como salió. No quiero citarlos a todos, pero en alguna medida creo que hubo gente maravillosa en ese punto. Se logró a través de hacer un grupo, y quizás ahí sí, un liderazgo que no solamente fue mío, fue también de otras personas que trabajaron y se hicieron distintos grupos. Eso respondió prácticamente a algo poco común, cuando se trabaja sin pensar en un mango que tenés para manejar, ni tampoco el mango que vas a cobrar, porque ahí nadie cobró absolutamente nada".